miércoles, 19 de agosto de 2009

TÉCNICAS DE REDACCIÓN


Técnicas de redacción
Algunos creen que redactar es cuestión de sentarse frente a un computador o una página en blanco y hacer una lluvia caótica de ideas sin sentido. La presencia de un texto no radica en la erudición, la retórica, la verborrea o la complejidad de las palabras. Mucho menos en la redundancia, la explicativa y el abuso de argumentos lógicos que apoyen la idea central.

Redactar es todo un arte que requiere de coherencia, cohesión, claridad y sencillez.

Esto no quiere decir que hacer uso de un lenguaje culto o científico sea incorrecto. Por el contrario, este tipo de lenguaje le da un toque singular al texto, pues muestra el bagaje intelectual del autor. Pero cuando se abusa de él es cuando nuestros escritos pierden toda gracia posible.
Lo mismo sucede cuando, por evitar un lenguaje rebuscado, caemos en una simplicidad escrita que evidencia una pobreza de vocabulario y un toque insípido en el texto.

En una entrada anterior comentaba acerca de
la redacción y el estilo. En esta ocasión, ahondaré en las técnicas básicas para tener una buena redacción. O por lo menos, cómo tener una redacción presentable que evite que los demás pongan el grito en el cielo cuando lean nuestros textos.

Técnicas sencillas de redacción

1. Usar la estructura Nombre-Verbo-Complemento. Lo que mata el interés de un escrito es no llegar nunca a la idea central. Por tanto, las oraciones subordinadas son el peor enemigo. Trata, pues, de ejercitar tu escritura utilizando oraciones simples.


La historia/ es /una mentira encuadernada.
En esta oración, las piezas indican la división del nombre, del verbo y del complemento.


2. Puntuación. La idea del texto se pierde por la ausencia o exceso de signos de puntuación. El uso de la coma, el punto, los dos puntos, las comillas, los guiones, etc., a veces resulta complicado, pues no es fácil memorizar tantas reglas. Sin embargo, antes de redactar es recomendable dar un vistazo a las reglas principales para evitar errores de interpretación.


Estamos, aprendiendo a, escribir.

Aquí ninguna coma es válida. Sólo el punto está correcto. Si se quitan las comas se puede apreciar la idea completa de la oración.


3. Ortografía. Nada hace más desagradable la lectura de un texto que la mala ortografía. Desde una tilde mal utilizada, hasta horrores de escritura. Ante la duda consulte. Tener un diccionario a la mano cuando se redacta nunca cae mal.


Al ezcrivir, el áutor ace propió el conosimiento.

Este es un claro grito de ayuda. Además de preocupante, esta oración deja bastante que decir.


4. Sencillez. Debemos recordar que se escribe para los demás, no para uno mismo. Por ello, utilizar palabras de dominio común facilita aún más la comprensión del texto para el lector y la redacción para el autor. Sin embargo, debe tenerse cuidado de no pecar de ignorante o de abusar de erudito.


El conocimiento en abundancia es purista.

Esto quiere decir: el conocimiento en abundancia es mejor.


5. Coherencia y cohesión. Un texto que no se entiende y no parece tener ir a ningún lado, es un texto basura. Evitemos las "mezclas" de texto y las oraciones interminables. Es importante llevar una ilación de ideas desde el inicio hasta el final. Esto se logra escribiendo oraciones sencillas dentro de párrafos. Cada párrafo es una idea diferente, pero dependiente del párrafo anterior.


6. Evitar la redundancia. No por mucho escribir nuestro texto será más atractivo.
Esto hace que el texto pierda interés, sentido y propósito. Nos perdemos y perdemos al lector.

Al leer la obra, se leen las palabras como se les estuviera leyendo.
¿Y la idea es?
Estos son sólo algunas técnicas que se pueden poner en práctica al momento de redactar. Claro está, el dominio de una buena redacción no se logra de la noche a la mañana. Es preciso empezar con pequeños relatos para luego ir profundizando tanto en las ideas como en la extensión de los textos. Algo es cierto: la práctica hacer al maestro. Espero les sean de utilidad.

Redacción Práctica

Escritura y redacción. Comunicación

Redacción: Es un proceso intelectual que encuentra su concreción en la expresión escrita de los pensamientos, mediante la organización y sistematización de los recursos expresivos de la lengua. Por lo que se considera como una actividad comunicativa que utiliza el lenguaje como medio expresivo de los pensamientos, pues es el lenguaje el conjunto de sonidos articulados con los que se comunican los integrantes de grupos humanos.
El lenguaje es un instrumento de comunicación que permite al hombre expresarse a sí mismo (individual y comunicarse con los demás (Social). El lenguaje oral o escrito, es el instrumento utilizado para que el mensaje vaya del productor al receptor. Es imprescindible su buen uso en la redacción de cualquier escrito, y ello se logra mediante la lectura de buenas obras, así mismo es de suma importancia poseer un conocimiento suficiente del idioma.
El lenguaje que se utiliza en el discurso debe adaptarse a la situación y al contexto donde se produce la comunicación, puesto que no sólo se requiere del uso correcto de las palabras, sino también que éstas sean socialmente aceptadas, vale decir que el discurso debe condicionarse al lugar, al tema, al auditorio o destinatarios y al contexto donde se produce la comunicación.
La perspectiva comunicativa de la escritura se relaciona con el conocimiento que tienen los individuos sobre la manera más eficaz de comunicarse mediante distintas formas textuales y distintas lenguas de acuerdo a la situación que se presente.
Cuando se escribe también se da un proceso de reflexión sobre las capacidades lingüísticas y comunicativas de los actores del proceso, pues se busca fundamentalmente mejorar la capacidad de construir significados.

Escritura y redacción. Eficacia

La Eficacia: Se dice que un escrito es eficaz cuando con él se logra el objetivo que se ha propuesto el redactor. Para que haya eficacia en el escrito, aparte de las ideas bien hilvanadas, coherentes, claras y concisas, el escrito debe estar lleno de discreción y cortesía, en fín de buena educación, éstos elementos dan nuevo significado y valor de eficacia al documento.

Elementos a considerar en el escrito:
Establecer de manera clara el objetivo, ya que así tiene claro lo que quiere expresar y cómo lo expresará, en consecuencia hará el escrito más comprensible al lector.
Pensar en el destinatario. Siempre se ha de tener especial consideración con el destinatario, puesto que a él va dirigido el mensaje, así pues, el redactor ha de exponer motivos de interés y de comprensión hacia él, sin perder de vista el objetivo principal del escrito.
Cuidar el tono. Siempre el tono debe adecuarse, tanto a la naturaleza del escritor como a las características del lector. El tono debe ser siempre cortés, amable, pero también muy firme.
Ser amable y comprensivo. En el terreno de las relaciones interpersonales, debe demostrarse amabilidad y comprensión, esto es un arma infalible, pero nunca debe caerse en servilismo, adulación ni debilidad.
Plantear cuidadosamente lo que se expresará. De acuerdo con el objetivo, las ideas deben presentarse de acuerdo a la importancia, es decir han de jerarquizarse, de manera que se mantenga el interés del lector a través de todo el documento.
Evitar el automatismo. La creatividad es un aspecto importante en cualquier escrito, en tal sentido, el redactor, en cada escrito debe ser creador, lo cual permitirá que sus documentos persuadan y convenzan, además del toque personal que dará a sus exposiciones.

Redacción. Tipos
La palabra redacción como ya se ha indicado no es más que escribir lo pensado sucedido. Acordado o investigado de una manera concatenada, coherente y clara. sin embargo se encuentran diferentes formas de presentar los textos o escritos, de allí que existan
Diferentes tipos de redacción como:
Redacción Expositiva. Basada en la enunciación de ideas y en la explicación gradual de conceptos, la redacción expositiva se fundamenta en la exposición lógica y directa de las ideas, con la finalidad de reforzar los conocimientos sobre el tema que se trata.
Se caracteriza el texto o la redacción expositiva por:
Orden en las ideas
Claridad
Estructura lógica de las ideas
Objetividad

Redacción descriptiva. En la redacción descriptiva se representa mediante la palabra un ambiente, persona o situación, Cuando se escribe un texto descriptivo se escogen las características más notables de un objeto o situación y se expresan en imágenes. Así para describir se debe asumir un punto de vista, observar rasgos, detalles y características del objeto o situación. Otro recurso que es muy valioso es el uso de comparaciones, pues permiten no sólo imaginar lo que ve el autor, sino relacionarlo con su experiencia previa y enriquecer la imagen que se va formando en la mente. Describir es lograr que se vea algo.
Redacción narrativa. Narrar es contar, relatar, referir una historia o acontecimiento. En la narración se relatan los hechos ocurridos en un lugar y tiempo determinado.
Componentes de la narración: En un relato se pueden identificar fácilmente sus componentes esenciales: El hecho que se cuenta y los personajes que lo viven.
Estructura de la narración: Exposición: Donde se presenta la situación inicial, desarrollo y resolución o desenlace.
La narración cuenta con recursos como la descripción y el relato, los cuales permiten que las situaciones, objetos, lugares o personas se vean a través de las palabras, asi mismo que las acciones y acontecimientos se queden en la mente del lector como si éste las estuviera presenciando, de una forma vívida. Así que estas dos acciones se complementan para plantear acontecimientos, que se puedan imaginar a través de detalles

Redacción moderna. Cualidades
Cualidades que debe reunir una buena redacción.
Cualquier persona interesada en el arte de redactar debe poner sumo interés para que sus escritos reúnan cualidades que den calidad a los mismos. Dentro de estas cualidades tenemos:
Claridad. Se dice que un escrito es claro cuando es fácilmente comprensible para el mayor número de lectores. La claridad se logra procurando no emplear términos, vocablos confusos, tecnicismos que se presten a presentar dudas en el lector. Por pequeño que sea el escrito, el redactor debe preocuparse por que sea comprensible y para ello nada mejor que seleccionar las palabras que tengan un sentido exacto de lo que quiere decirse. Debe cuidarse la claridad lexical, fraseológica y estructural.
Concisión. Enfoque directo del asunto a tratar, sin ambages ni rodeos inútiles. Como equivalente de brevedad, impide la redundancia, ya que el redactor emplea las palabras necesarias con las que facilita la inmediata comprensión al lector: Actualmente se prefiere la economía y la funcionalidad en todos los órdenes de la actividad humana. Cuando se logra la concisión y exactitud en la frase, se es generoso en sentido; el redactor logra más rápido la atención del lector.
Sencillez. Se refiere al escrito sin afectación ni formalismos. Como característica de llaneza, la sencillez imprime a la redacción un tono de veracidad expresiva que la hace efectiva y atractiva.
Adecuación. Es adaptar el escrito a la comprensión del lector. Es decir el redactor no debe dirigirse a todos de la misma manera, el lenguaje debe adaptarse al lector-destinatario.al tema y a la situación en la cual se produce la comunicación. Para cada caso hay que adecuar el lenguaje al destinatario, para un informe, una nota de prensa, una carta familiar... sin duda se requiere de una redacción distinta para cada caso, ello conduce a que el destinatario capte de inmediato su atención.
Originalidad. Se dice que es el sello que refleja la personalidad del autor. Como determinante de la personalidad creativa, significa que el redactor debe crear formas propias de pensamiento, a fin de evitar la rutina en el escrito. Al escrito hay que imponerle estilo y fuerza expresiva, en consecuencia deben eliminarse las fórmulas tradicionales.
Ordenación. Se refiere al orden funcional de las distintas partes del escrito, como factor de la claridad, obliga a que los elementos que conforman un escrito (principio, medio y fin) se ordenen en forma lógica y cronológica y no al azar, ya que cada una de esas partes tiene una misión que cumplir, según el tipo de documento. Si se quiere llevar al lector hasta el fin del documento el comienzo ha de ser interesante, motivador, pero mantener esa atención durante el desarrollo del mismo para que se logre la efectividad se cumpla con su cometido.
Interés: Es el estímulo que se presenta al lector para que avance en la lectura del documento. Constituye el vehículo que maneja el redactor para llevar al lector hasta el final del escrito, sin que pierda la atención en el contenido de cada párrafo.
Actualidad. Se refiere al enfoque que debe darse a la redacción, un enfoque moderno del tema, lejos de palabras y fórmulas estereotipadas, debe usarse un lenguaje moderno con agilidad y vigencia en los aspectos de redacción.

Redacción. Pensar y escribir
Aunque la mayoría de las palabras nos sirven para comunicar algo específico, no acostumbramos a expresar nuestras ideas con vocablos aislados, sino a través de conjuntos, como los enunciados. Ejemplo: El párrafo es una unidad de pensamiento en el conjunto de un escrito. Se ha dicho como expresión de esta realidad. "un párrafo para cada idea..."
Todos pensamos y sentimos distinto, de acuerdo a nuestro carácter, educación, edad, experiencia y circunstancias que nos rodean. Por lo mismo nos expresamos de manera diferente. Para que los demás entiendan con exactitud lo que pensamos y queremos comunicar, es necesario aprender a estructurar adecuadamente nuestras ideas, pensar con claridad, ordenar nuestros pensamientos y cuidar la forma de expresión.

Pasos para redactar
Ya sea un párrafo pequeño o un escrito extenso, los pasos a seguir en la redacción son los mismos:
1.- Selección del tema. Si quieres escribir bien, no improvises. Así pues define primero la idea sobre lo que vas a escribir y una vez que lo tengas claro empieza a trabajar en ello.
2.- Búsqueda de información. Recopila la información necesaria para documentarte sobre el tema seleccionado.
3.- Elaboración de un bosquejo Una vez que tienes la información, prepara un plan: Determina la idea principal, lo cual dependerá del objetivo, de la cantidad de información y de tus intereses. Selecciona la idea más significativa. Expresa las ideas de manera clara. Establece el orden en que vas a desarrollar el tema, es decir fíjate el plan (Cuáles ideas irán al principio, en el medio y el fin o conclusión).
4.- Redacción de un borrador, es importante escribir un borrador, de manera que puedas tachar, corregir a fin de mejorar el escrito:
- Redacta de acuerdo a tu esquema.
- Utiliza palabras de enlace como: por ejemplo, así como, vale la pena aclarar, en otras palabras, es decir, hay que recordar...
- Lee atentamente, revisa tus ideas, corrige palabras mal empleadas, elimina términos redundantes, cancela enunciados en los que Tengas ideas ya expresadas.
5.- Redacción definitiva. Una vez corregido todo, vocabulario, ortografía, gramática, orden de las ideas, procede a escribir el trabajo Definitivo.

Escritura y redacción. El párrafo
El párrafo. Unidad de escritura delimitada por el punto y aparte. También se puede definir como una unidad de pensamiento en el conjunto de un escrito. Se ha dicho como expresión de esta realidad, "un párrafo para cada idea y una idea para cada párrafo". Si cada idea debe tener como vehículo una oración principal, separada de la siguiente por un punto y seguido, un párrafo puede contener varias oraciones principales, pero no debe dar cabida a muchas ideas, si éstas requieren ser presentadas separadamente. Asimismo debe tener una extensión de 6 a 8 líneas, pueden variar, pero es lo deseable.
Características
Diferenciación. Una idea distinta en cada párrafo.
Extensión. Como ya se apuntó es variable, dependerá de la naturaleza del escrito, el estilo y el propósito.
Integración. Se conforma por un enunciado principal y por enunciados secundarios.
Ordenación. Tiene una ordenación interna donde debe prevalecer la unidad en cada párrafo y una ordenación externa referida a la coherencia y secuencia entre los párrafos. Ejemplo:
1.- Una de las palabras más típicas de Venezuela es papelón, nombre de la meladura de la caña de azúcar, cuajada en forma crónica. Aunque la Academia la registrase como voz de América meridional, creemos que no se conoce fuera de Venezuela. Y ni siquiera es de todo el país, sino fundamentalmente de la región central y occidental, con tendencia creciente a penetrar en otras regiones y a desplazar a la panela cuadrilonga. Por el Occidente domina casi todo el territorio de Lara; hacia el sur, casi todo el Guárico (en Cazorla se sigue haciendo la panela); en los llanos de Barinas se empieza a llamar papelón a la panela.
Ángel Rosenblat: Buenas y Malas Palabras. II. Ed. Mediterráneo, Madrid, 1969, pp 10.

El párrafo. Redacción administrativa
La redacción administrativa tiene los mismos requisitos que la redacción general, así se encuentra que un párrafo administrativo debe reunir cualidades como. Claridad, brevedad, naturalidad y corrección.
Claridad: Incluye precisión en el vocabulario, lo cual implica buscar el término exacto, apropiado para expresar una idea. La falta de claridad conduce a:
Uso de palabras o expresiones imprecisas, la construcción sintáctica incorrecta, construcción de párrafos muy extensos, imprecisos y oscuros, empleo de palabras desconocidas por el lector, y uso indebido de signos de puntuación.
Brevedad. En la redacción moderna se prefiere usar en la expresión de las ideas las oraciones y párrafos cortos, lo cual facilita la expresión.
Naturalidad. En los textos administrativos se recomienda un estilo natural espontáneo, en el que se descarta el uso de palabras rebuscadas, ceremoniosas.
Corrección gramatical. Las ideas que se transmiten deben expresarse con giros propios de la lengua.

Recordar. Evitar en la redacción administrativa:
La repetición de texto conocido, abuso de signos de puntuación, palabras mal empleadas, mensaje negativo, omisión de datos, mensaje abultado y dos ideas principales en un mismo párrafo, al contrario procure:
Un orden estructural lógico, desarrollo de una idea por párrafo, buena imagen de la institución, tacto en los términos empleados, modernismo en la expresión.
Es importante que se tenga presente que no se debe sobreabundar en palabras, pues esto no le da más fuerza a la expresión, ni la hace más convincente, no sirve para ampliar ideas breves, ni para cubrir la falta de pensamiento. Sólo contribuye a crear confusión en el lector.